Capacidad para garantizar un suministro ininterrumpido de agua en caso de una situación crítica

En 2021, la erupción del volcán de La Palma captó la atención mundial, ante tal despliegue de poder destructivo de la naturaleza. En plena crisis, los sistemas de suministro eléctrico de emergencia fueron cruciales para el funcionamiento de la planta de tratamiento de agua de la isla, garantizando así el acceso al agua potable a los residentes y agricultores locales.

HES - Himoinsa Energy Services - instaló una robusta solución de energía de 3 MW, demostrando su experiencia y confiabilidad en el suministro de infraestructura de energía de emergencia en momentos de necesidad.

La Palma es un ejemplo de cómo nuestras soluciones energéticas pueden proporcionar estabilidad y apoyo en emergencias imprevistas.

UNIDADES INSTALADAS

La empresa instaló tres grupos electrógenos modelo HRYW - 1275 D5/6, todos equipados con "ASSIGN", la tecnología de combustión exclusiva y patentada de YANMAR que garantiza el mejor consumo de combustible de su clase durante cada fase de funcionamiento, con un sistema de control mecánico altamente fiable que reduce significativamente las emisiones.

Este modelo se ha diseñado tanto en una versión insonorizada (en un contenedor de 20 pies) como en una versión abierta sobre patín para completar la cartera de productos que HIMOINSA está desarrollando junto con YANMAR, es decir, grupos electrógenos que ofrecen más de 1 MW de potencia para aplicaciones PRP, ESP y COP.

Los grupos electrógenos HES ofrecen una solución robusta y compacta, ya que no solo están diseñados para funcionar con bajos costos operativos, sino que también cuentan con un sistema de alta fiabilidad que reduce las emisiones contaminantes. El modelo HRYW-1275 D5/6, equipado con un motor YANMAR AY40L.ET que produce 1278 kVA de potencia, se posiciona como referente del mercado en términos de eficiencia y fiabilidad.

IMPACTO POSITIVO EN LA COMUNIDAD

En esta situación de emergencia en La Palma, la energía de respaldo ha sido crucial para mantener en funcionamiento las plantas de producción de agua de la isla y garantizar el bienestar de las comunidades afectadas por la erupción del volcán. Los grupos electrógenos de gas de HIMOINSA han proporcionado con éxito una solución eficiente y fiable, suministrando la energía necesaria para el funcionamiento de la planta de producción de agua de la isla, con una unidad de soporte técnico preparada y disponible para atender cualquier posible incidencia relacionada con el servicio.

El suministro eléctrico de reserva ha sido vital para mantener en funcionamiento las unidades de producción de agua en todas las zonas afectadas, ya que han logrado garantizar el bienestar de las comunidades afectadas por este desastre natural: la erupción del volcán La Palma.

Nuestro suministro eléctrico ha sido clave para

  1. Garantizar el suministro de agua potable
    Mantener en funcionamiento las depuradoras de La Palma para asegurar un suministro constante de agua potable a la población afectada, evitando cualquier interrupción en el tratamiento y la distribución.

  2. Respaldamos infraestructuras críticas.
    Alimentamos servicios esenciales que dependen de un suministro constante de agua, proporcionando acceso a agua potable para la higiene y el consumo.

  3. Apoyo a la agricultura y la ganadería.
    Suministro de agua para la agricultura y la ganadería, esencial para la seguridad alimentaria en La Palma.
    Proporcionamos agua para el riego de cultivos y para el ganado, evitando importantes pérdidas económicas.

  4. Impulsar los procesos industriales.
    Proporcionar energía a las unidades de producción de agua que sustentan procesos industriales críticos, contribuyendo a la recuperación económica de la isla tras la erupción.
    Garantizar el funcionamiento ininterrumpido de las industrias de la isla que dependen del agua, minimizando las interrupciones en la producción.

  5. Saneamiento y salud pública
    Mantuvimos en buen estado de funcionamiento los sistemas de saneamiento y alcantarillado de La Palma, ambos esenciales para prevenir enfermedades transmitidas por el agua y mantener operativos los servicios de higiene y saneamiento en las comunidades afectadas, reduciendo el riesgo de brotes de enfermedades.